La respuesta del director de LUN al odio y las quejas por la portada de “El último vuelo del halcón”.
Mira como sonríen los Presidentes (por wilkrim)
No es común que las Mac sufran de malware. Generalmente usuarios de la computadoras de Apple están mucho más tranquilos en este tema. Pero de vez en cuando sale un mlalware que asusta a los mac-usuarios.
Ahora hay un nuevo troyano para este tipo de dispositivos, está disfrazado de un scanner de virus y se llama MAC Defender. Este malware se esparce vía los motores de búsqueda, cuando algún usuario busca un anti-virus es posible que se tope con este programa. Si el usuario no le hace caso, fin del problema, pero si se cree la mentira de que es un scanner de virus y lo baja e instala entonces el asunto continúa.
El troyano al ser instalando empieza a abrir ventanas de sitios de pornografía al mismo tiempo que le avisa al usuario que está infectado. Entonces dice que registre MAC Defender para eliminar el virus, lo lleva a una web pirata y le pide sus datos de tarjeta de crédito para comprar el anti-virus por 60, 70 u 80 dólares (según el tiempo que se quiere contratar este servicio).
Este malware está diseñado para configurarse y auto-abrirse cuando se enciende la computadora, por lo que hace mucho teatro. Es difícil de quitar ya que el ícono del MAC Defender sólo está en la barra de menú.
Este troyano fue identificado por la compañía de seguridad Intego, quienes han dicho que los VirusBarrier X5 y X6 pueden prevenir la instalación inadvertida. Pero recuerdan que la mejor forma de protegerse de este tipo de programas es tener sentido común y no instalar todo lo que se cruza por la red.
si fuiste víctima de este Malware o quieres comprobar si tu Mac esta infectada puedes realizar los siguientes pasos:
Lo primero que tenemos que hacer es abrir el Monitor de Actividades o Activity Monitor en inglés (se encuentra ubicado en la carpeta de aplicaciones o podemos lanzarla desde Spotlight tecleando su nombre). Una vez abierta la aplicación se nos mostrará una lista de actividades que están en ejecución en el sistema, por lo que tenemos que buscar el nombre del proceso llamado MacDefender y forzar su salida mediante el botón rojo que se encuentra ubicado en lap arte superior izquierda de la aplicación. Es muy probable que el equipo nos pida la contraseña para finalizar el proceso de una aplicación.
2.-?Una vez el proceso se ha detenido, eliminamos la aplicación MacDefender, la cual estará ubicada en nuestra carpeta de aplicaciones. En este paso se recomienda erradicar dicha aplicación utilizando aplicaciones dedicadas a eliminar todo rastro alguno que dejan las aplicaciones en el sistema, podemos utilizar TrashMe o AppCleaner.
3.-?Posteriormente nos vamos a las preferencias del sistema y accedemos al panel Cuentas, para después seleccionar la pestaña de “Arranque” de nuestra cuenta de usuario. Inmediatamente se nos aparecerá una lista de aplicaciones que inician cuando arranca el sistema, simplemente palomeamos la aplicación MacDefender y le damos Click en el botón menos “-” para eliminarlo por completo.
.-?Por último nada más nos resta acceder a la carpeta Macintosh HD (o el nombre que le hayamos dado al sistema) /Librería/StartupItems y eliminamos todos los archivos que podamos ver con el nombre MacDefender. Ten mucho cuidado de solamente borrar los archivos que tengan el nombre de MacDefender ya que si borramos algún otro, lo mas probable es que alguna otra aplicación deje de funcionar correctamente.
Con esto erradicaremos de manera completa todo rastro alguno del malware MacDefender.
Así la espera por la actualización de Mac OS X será mas tranquila.
para que no les vuelva a pasar eso solo tienen que recordar esto:?antivirus para mac=virus para mac.
Buscando a Wall·E…
Por cierto, me encanta la pareja que hacen C3P0 y la de “Metropolis” :D
Carlos Peña
Domingo 31 de Julio de 2011
PIÑERA NO ES DE DERECHA
Esta semana, los estudiantes y profesores -reunidos en el frente
social por la educación- entregaron su propuesta al ministro. En ella
sugieren cambiar el sistema educativo desde la raíz: provisión estatal
a nivel del sistema escolar, educación superior gratuita,
financiamiento directo a algunas instituciones, total proscripción del
lucro.
El ministro responderá -según dijo- mañana lunes.
Nunca antes -desde los tiempos del sueño igualitario de la ENU- se
había sugerido un cambio tan radical del sistema educativo.
¿Qué pudo ocurrir para que ahora se planteen esas demandas a un
gobierno de derecha -con la indudable esperanza de que se las acoja-
sin que antes se hubieran insinuado siquiera a los gobiernos de la
Concertación?
Explicarlo exige un breve rodeo. Pero no es difícil adelantar la
respuesta: lo que ocurre es que este no es un gobierno con ideas de
derecha. Mejor dicho: es un gobierno que no tiene ideas (o las que
tiene las oculta con raro pudor). Y como no tiene ideas que oponer el
resultado es obvio: las demandas sociales no tienen contención y
parecen a veces un sueño sin orillas.
La deliberación pública acerca de las cosas que interesan a todos -
desde la educación a la salud- exige ideas, ojalá contrapuestas. Usted
cree que la educación debe ser gratuita, su interlocutor piensa que es
más justo cobrar por ella. En la democracia, esas ideas contrapuestas -
acerca de cuál es el sistema más justo- alimentan un debate y poco a
poco se alcanza una idea común o una solución de compromiso. Cuando,
en cambio, esas ideas contrapuestas no existen, en vez de deliberación
hay un tira y afloja: una de las partes formula demandas a la medida
de sus necesidades y la otra piensa cómo satisfacerlas en la
proporción de los recursos con que cuenta.
Cuando esas ideas contrapuestas faltan -porque uno de los
interlocutores no las tiene-, una de las partes pide lo que cree
necesita y la otra da hasta donde puede.
Es lo que está ocurriendo en el debate educacional.
Como el Gobierno no cuenta con ideas respecto de la educación, se ha
desatado el mal del infinito: todo podría ser posible, incluso lo que
nadie se atrevió siquiera a imaginar en los últimos treinta años.
Lo paradójico de todo esto es, sin embargo, que la derecha tiene ideas
respecto de este tema.
La derecha en todo el mundo piensa que el sistema escolar debe
organizarse como un mercado en base a un sistema de vouchers ; que los
estudiantes deben internalizar el costo de estudiar; que la provisión
educativa debe ser amplia y variada, incluyendo el lucro; que los
gobiernos de las instituciones deben incluir criterios provenientes
del management ; que los recursos públicos deben distribuirse en base
a criterios de mercado o usando procedimientos competitivos, y que el
sistema escolar o de educación superior debe gobernarse a la
distancia, mediante incentivos y no echando mano al control directo.
Todas esas ideas (algunas sensatas) son ideas que la derecha ha
promovido en todo el mundo. Incluso gobiernos de izquierda o
centroizquierda (v.gr. Blair, González o Lagos) empujaron algunas.
En Chile, sin embargo, Piñera no parece creer en ellas. Se ha
dedicado, en cambio, a pensar cuánto alcanzan los recursos para
satisfacer las demandas, sin discernir si son o no correctas. En vez
de discutir, saca cuentas. Preso de la superstición del management (la
creencia de que la gestión lo es todo), el Gobierno y los
intelectuales de derecha han renunciado a defender sus ideas y, de esa
forma, han transformado el espacio público en un ámbito de puras
demandas, en un lugar de negociación de intereses donde las razones
brillan por su ausencia.
En suma, deliberación no hay por ninguna parte porque el Gobierno no
aporta ideas. Y su silencio en estas materias no sólo lo está
perjudicando a él, sino que está deteriorando el debate público.
¿Qué explica esa escasez y mezquindad de ideas que ha mostrado el
Gobierno?
Como esas ideas están (puesto que, buenas o malas, la derecha las
tiene), la explicación es sólo una: Piñera simplemente no es de
derecha. ¿Será de izquierda o de centro, entonces?
Tampoco.
Piñera -hay que enterarse- es el primer Presidente nihilista: no tiene
convicciones que orienten su voluntad. Tiene apetencias, anhelos de
reconocimiento, deseos de aplauso, pero convicciones no tiene.
Ese es el problema.
fuente: http://usenet.no-ip.com/article.php?id=260773&de=&group=chile.soc.politica#260773

Sin duda lo primero que choca después de instalar OS X Lion es el comportamiento del Scroll. El movimiento establecido por defecto es el mismo que tenemos en iOS a la hora de desplazarnos por una página web o documento.
En un dispositivo como el iPhone o iPad nos resulta natural pero en nuestro Mac, al menos a mí, no termina de ser cómodo. Por lo tanto para todos aquellos que no estén cómodos, explicamos cómo revertir este comportamiento.
Vamos al Panel de Preferencias -> Ratón y desmarcamos la casilla Dirección del desplazamiento: natural. Si fuese un Magic Trackpad o el propio Trackpad se realiza de la misma manera, entrando en el apartado correspondiente.

El Dashboard es ese componente del sistema operativo que tendemos a olvidar. En las versiones anteriores a OS X Lion se mostraba como una capa por encima del escritorio. Con la nueva versión este se muestra como un espacio a la derecha. No está mal pero para quien usa el Dashboard como lugar donde colocar los Post it pues ya no es tan cómodo.
Para seguir usando y visualizando el Dashboard de forma tradicional sólo tendremos que ir a Panel de Preferencias -> Mission Control y desmarcar la casilla Mostrar Dashboard como un espacio.
El Finder ha sufrido algunas modificaciones, entre ellas el orden en que se muestran las carpetas de imágenes, películas, música, aplicaciones, etc… así como los diferentes discos o dispositivos conectados a nuestro Mac.

Para reordenar a nuestro gusto podemos hacer dos cosas. Primero abrir las opciones de visualización de Finder. Para ello pulsamos Comando + , clickamos en Barra lateral y ahí podremos marcar o desmarcar los elementos que queremos que aparezcan.

Lo segundo es moverlos, arriba o abajo, para colocarnos a nuestro gusto. Por ejemplo pasar la carpeta Descargas después de Música. Para ello sobre la Barra lateral de la ventana de Finder hacemos clic sobre el elemento a mover y llevamos a donde queremos. Listo,

Por último que sepan que desde Panel de Preferencias -> General puedes cambiar el tamaño de los iconos (pequeño, mediano y grande) que aparecen en la Barra lateral. Útil si quieres trabajar más cómodo cuando hay bastantes elementos en ella.